miércoles, 26 de marzo de 2014

La Educación 3.0 y las Redes Sociales en el Aula

Figura 1. Infografía Educación 3.0 (Autor: @caminologa).


La Educación 3.0 y las Redes Sociales en el Aula
Camino López García(1) y Verónica Basilotta Gomez-Pablos(2)

 (1) Grupo de Investigación GITE. Departamento de didáctica, organización y métodos de investigación educativa. Facultad de Educación, Universidad de Salamanca.
(2)Faculdad de Educación, Universidad de Salamanca.

Palabras clave: Aprendizaje personalizado, elearning, redes sociales, concepto 3.0, trabajo colaborativo.

La educación está cambiando, está experimentando un momento disruptivo el cual supone un cambio en su historia. Las nuevas tecnologías lo han propiciado pero es Internet el que aporta el valor añadido al respecto (Johnson, C., 2010). ¿Por qué? Internet ha cambiado la forma con la que nos comunicamos y también el número de personas con las que lo hacemos (Siemens, G., 2004). Uno de los retos de la educación es conseguir que alumnos y profesores estén capacitados para trabajar colaborativamente y aprender a desarrollar estas prácticas en el aula. También estamos viviendo el cambio de la Web 2.0 a la Web 3.0, que supone mucho más que un avance en lo que se refiere a inteligencia virtual colectiva (O’Reilly, T., 2006), ya que somos todas las personas las que tenemos presencia en la red. La Web 3.0 es aquella que se ha generado gracias a las posibilidades de interacción entre las personas (Ramírez, León, Y; Peña, Arcila, J., 2011) cuyo espacio más representativo son las redes sociales, potenciando la valoración de contenidos, que es algo que antes no se podía hacer, como el famoso +1 de Google. En educación significa una revolución ya que actúa directamente sobre el rol del alumno, produciendo un cambio que contribuye a mejorar el aprendizaje. Éste se enfrenta ahora a nuevas competencias como la investigadora mediante la navegación y búsqueda de información. La educación se personaliza al máximo ya que en este entorno los alumnos utilizan los diferentes recursos disponibles en la red en función de su perfil y los profesores se convierten en facilitadores de estrategias de aprendizaje de sus alumnos (López García, C., 2011; 327-329).

En estos momentos hay un par de conceptos acerca de los cuales gira gran parte de las investigaciones en tecnología educativa. En elearning tienen una especial importancia ya que estamos hablando de entornos personales de aprendizaje (PLE) y de redes de contactos personales (PLN). Hasta ahora la actividad educativa se limitaba a unos entornos en los que estos dos conceptos se dan, pero cuya característica principal es que se trata de entornos personales de aprendizaje virtual cerrados. ¿Qué quiere decir esto? Fundamentalmente nos referimos a ejemplos como Moodle, al cual se accede por invitación. En este caso el PLN es reducido y seleccionado por el administrador del entorno (el profesor), reduciendo de este modo la heterogeneidad del mismo (alumnos participantes) y en consecuencia limitando la creatividad en el resultado de los proyectos que se desarrollen en el entorno. Además, las herramientas de uso están limitadas al propio LMS (Learning Management System). En el caso de los PLE abiertos (entornos personales de aprendizaje virtuales como redes sociales,…) relacionados con la web 3.0, estos inconvenientes son inexistentes.

En educación el concepto de aula cambia convirtiéndose en un espacio más presencial-virtual y sobre todo colaborativo, en el que cada uno ejerce su papel de content curator que bajo su marca personal recomienda  unos u otros contenidos. Se trata del que “localiza, agrupa, organiza y comparte online el contenido mejor y más relevante sobre un tema concreto” (RohitBhargava). Hasta ahora se venía haciendo (aunque en un reducido número de casos), pero no traspasaba las fronteras del aula. Las redes controladas como los LMS son sistemas que por su concepción de espacios cerrados limitan uno de los nuevos retos a los que nos enfrentamos: colaboración con desconocidos (Johnson,C., 2010).


Pero por otro lado, la alternativa a los LMS siempre ha estado sujeta a polémicas: las redes sociales convencionales. Existen mitos fuertemente arraigados tanto dentro de la comunidad educativa como en los otros dos agentes educativos: la familia y el entorno comunitario. Uno de los más extendidos es que “las redes sociales fomentan el aislamiento, el narcisismo, la distracción y que son simplemente nichos cargados de cotilleo”. En realidad, las últimas investigaciones al respecto señalan todo lo contrario: los alumnos se sienten acompañados una vez que se integran en la red social porque “siempre tienen a alguien con quien hablar y con quién compartir”, fomentan el aprendizaje informal colaborativo ya que unos aprenden de otros fuera de las horas lectivas, ayudan a estrechar lazos sin límite geográfico-temporal, son espacios susceptibles de apropiación y empoderamiento lo cual potencian la libertad de expresión y el ejercicio de la creatividad, … “Las redes sociales facilitan un acercamiento entre la vida privada del alumno y la docente (…)”(De Haro, J.J. 2008)  Permite que los alumnos y profesores se conozcan y crezca el sentimiento de comunidad educativa “crowd” (Freire, J; 2011),  facilitan el aprendizaje de todos creando  un espacio común entre varias asignaturas; incrementan la eficacia del uso práctico de las TIC, ya que actúa como un medio de aglutinación de personas, recursos y actividades, etc.

Las redes sociales, entendidas como espacios personales de aprendizaje virtual abiertos, pueden convertirse en vías de comunicación entre la escuela, sociedad y familia. En definitiva, se trata de sacar el mayor partido a los vínculos que produce el uso de las redes sociales para mejorar la interacción entre la propia institución educativa y el resto de los agentes sociales (Mestres, L., 2011).

Las redes sociales son consideradas como un elemento clave para favorecer el papel activo del alumnado. El aula necesita ser un espacio abierto, de experimentación, de aprendizaje práctico, de adquisición y desarrollo de competencias básicas para la formación de ciudadanos hábiles para una nueva sociedad; el aula debe ser un espacio para el aprendizaje de estrategias de búsqueda de información y en este sentido las redes sociales influyen en una nueva concepción de aula más abierta y más cercana al mundo exterior (Artero, Balaguer, N. 2011).

Por todas estas razones, y muchas más, algunos sectores más disruptivos (cambiantes en cuanto a generar innovación) de la comunidad educativa, entre ellos docentes en activo e investigadores, están empezando a considerar a las redes sociales como nichos a integrar en la práctica educativa.

¿Qué más razones necesitamos para plantearnos el uso de las redes sociales en nuestras prácticas educativas?

Razón 1: nuestros alumnos pasan la mayor parte de su tiempo en las redes sociales.

Razón 2: mediante el trato individualizado de las redes sociales se personaliza la educación.

Razón 3: El manejo de redes sociales en el aula por parte del docente dota de mayores responsabilidades a los alumnos, las cuales están directamente relacionadas con competencias que tanto en la vida como en futuros trabajos necesitarán. (Artero, N., 2011)

Razón 4: potencian los valores relacionados con la colaboración y el crecer juntos. Lo importante no es uno mismo (egoísmo) sino lo que uno puede aportar a la comunidad. Se habla de la “arquitectura de la participación” (O’Reilly, T., 2005).

Razón 5: Las redes sociales convencionales facilitan que por primera vez en la historia de la educación reglada los tres agentes educativos participen de las mismas experiencias: la familia, la comunidad y la escuela.

Razón 6: según Platón el conocimiento se construye en el estudiante, no lo posee el maestro. En las redes sociales los tres agentes educativos facilitan la construcción del aprendizaje. “Un estudiante no aprende sólo del profesor y/o del libro de texto ni sólo en el aula; aprende también a partir de muchos otros agentes: los medios de comunicación, sus compañeros, la sociedad en general, etc. (Meso Ayerdi, K., Pérez Dasilva, J. A., Mendiguren Galdospin, T., 2011) De este modo, se integra el tan preciado aprendizaje invisible o informal (aprendizajes no regulados por la institución educativa) en los aprendizajes del aula (Cobo, C., 2010).

Razón 7: los seres humanos somos seres sociales, necesitamos de los demás para sentir que no estamos solos. Las redes sociales facilitan el sentimiento de pertenencia a un grupo y son nichos de interacción social (Fowler, J., 2011).

Razón 8: el sistema educativo tiene como gran objetivo capacitar a futuros ciudadanos para que sean competentes en la vida real a la que se enfrentan durante y tras la escolarización. Las redes sociales son espacios reales donde el comportamiento social se aprende a la vez que se aplica.

Razón 9: las redes sociales son la esencia del 3.0 ya que permiten compartir y recomendar aquella información relevante diferenciándola de la que no lo es. Por ello, la calidad de las fuentes aumenta en un espacio educativo-social. En palabras de Dolors Reig (2012) “Las redes sociales suben a aquellas fuentes fiables de información y echan por tierra aquellas que no generan información fiable. Cambian algunas cosas, como que en las redes sociales, a diferencia de en las ágoras tradicionales, la confianza hay que demostrarla, lo que da lugar a hábitos de mayor autenticidad y transparencia”. Tiene mucho sentido utilizar las redes sociales como recurso didáctico en el aula, porque son herramientas de comunicación y la educación se realiza básicamente a través de la comunicación. (De Haro, J.J., 2011).

Pero la tecnología en sí misma no garantiza una mayor eficacia educativa (Jímenez, Garro, R., 2011) El resultado depende de la metodología empleada y de su integración en el proceso de enseñanza. Y es en este contexto donde el docente tiene un papel muy importante, no solo para desarrollar este espacio colaborativo, de interacción, sino para hacer partícipe al alumno de un proyecto elaborado por todos con el fin de crear una comunidad.

¿Qué rol ocupa el docente en este tipo de enseñanza? Aquí entra a funcionar el docente 3.0 que es aquel que gracias a su buen criterio y experiencia guía a los alumnos entre toda la información disponible en internet, seleccionando aquella más fiable y adaptada a las necesidades de los alumnos. La figura de este docente atiende a aquello que se empieza a conocer como content curator, que  como anteriormente hemos comentado tiene las funciones de localizar, agrupar, organizar y compartir online el contenido mejor y más relevante sobre un tema concreto. A su vez será un community manager ya que se encargará de velar por la comunidad de aprendizaje que gestiona como docente.

¿Qué conseguimos con todo esto? la educación en las mismas redes sociales donde los alumnos hacen un mal uso de la interacción y valores sociales diariamente es fundamental para evitar que esta mala práctica se siga haciendo. De este modo, el docente se ve beneficiado por el potencial del entorno de la red social para llevar a cabo sus actividades y a su vez, está cambiando en los alumnos la concepción de lo que es una red social.

Debemos aprovechar el potencial educativo que nos ofrecen las redes sociales como espacios de aprendizaje producto de la interacción gracias a los recursos, herramientas, canales a través de los cuales los alumnos establecen vínculos, comparten intereses comunes, intercambian información, en un espacio cercano para ellos e informal.

Este gran cambio a nivel de práctica docente necesita de unos profesionales preparados específicamente en estas nuevas metodologías. Por ello, te animamos a que des el salto y conviertas tu aula en una “Disrupting Class1” (Johnson, 2008). Desde la Universidad sentimos la responsabilidad de formar a los docentes en estas nuevas prácticas, por ello la primera semana de Julio tendrá lugar un curso titulado “Cómo usar las redes sociales en el aula 3.0” que supondrá un antes y un después en tu práctica docente. Te animamos a que visites el blog del curso, el cual se irá nutriendo de contenidos hasta la fecha del mismo: http://cursoredesocialesaula.blogspot.com.es/

1  http://www.educationevolving.org/disruptingclass



Bibliografía

Adell, J; Castañeda, L. (2010) Los entornos personales de aprendizaje (PLEs): una nueva manera de entender el aprendizaje. En Roig Vila, R. & Fiorucci, M (Eds). Alcoy: Marfil -Roma TRE Unviersita degli Studi. Disponible en: http://cent.uji.es/pub/sites/cent.uji.es.pub/files/Adell_Castaneda_2010.pdf [Revisado el 06/04/12]

Castañeda, L.; Adell, J. (2011) El desarrollo profesional de los docentes en entornos personales de aprendizaje (PLE). La práctica educativa en la sociedad de la información: innovación a través de la investigación. En Roig Vila, R. y Laneve, C. (Eds) Alcoy: Marfil, 83-95. Disponible en:http://digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/24647/1/CastanedaAdell2011preprint.pdf [Revisado el 06/04/12]

Fowler, J. (2011) “El poder de las redes sociales” Redes para la ciencia. Disponible en: http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2011/04/entrev90.pdf [Revisado el 11/04/12]

Jiménez, Garro, R. (2011) El papel de las redes sociales en la educación. En educaweb.com. Disponible en:http://www.educaweb.com/noticia/2011/01/31/papel-redes-sociales-educacion-14577.html  [Revisado el 07/04/2012]

Johnson, C. (2011) La manera disruptiva de aprender. Redes para la ciencia. Disponible en: http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2011/07/entrev102.pdf [Revisado el 06/04/12]

La importancia del uso de las redes sociales en la escuela. Blog Debubuntu. Disponible en: http://www.debubuntu.com/la-importancia-del-uso-de-las-redes-sociales-en-la-escuela/ [Revisado el 06/04/12]

López García, C. (2011) Redes sociales y educación artística. Capítulo del libro “Nuevas tecnologías en el aula” / coord. por Rosario Peña, 2011, ISBN 978-84-938898-0-7 , págs. 315-342

Meso, Ayerdi, K; Pérez, Dasilva, J. A.; Mendiguren, Galdospin, T. (2011) Las redes sociales como herramientas para el aprendizaje colaborativo. Presentación de un caso de la UPV/EHU. Universidad del País Vasco. Disponible en: [http://bit.ly/o0HFjI] [Revisado el 06/04/12]

Ramírez, León, Y; Peña, Arcila, J. (2011) La Web 3.0 como herramienta de apoyo para la educación a distancia.  Revista Etic@net, nº 10. Publicación en línea. Disponible en: http://www.ugr.es/~sevimeco/revistaeticanet/numero10/Articulos/Formato/articulo3.pdf [Revisado el 07/04/2012]



Citar como:
López García, Camino y  Basilotta, Verónica (2012). “La educación 3.0 y las redes sociales en el aula”. SCOPEO, El Observatorio de la Formación en Red. Boletín SCOPEO No. 63, 15 de Mayo de 2012. En línea:   [Consulta: dd/mm/aaaa]

Fuente: http://scopeo.usal.es/
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